martes, 19 de mayo de 2009

Mario Benedetti


El pasado 17 de mayo, a los 89 años de edad, nos dejaba Mario Benedetti. Seguramente, además de por su literatura, será largamente recordado por su firme compromiso político.


HOMBRE PRESO QUE MIRA A SU HIJO

Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia
a quién se le ocurría en un país
donde los presidentes andaban sin capangas
que la patria o la tumba era otro pleonasmo
ya que la patria funcionaba bien
en las canchas y en los pastoreos

realmente botija no sabian un corno
pobrecitos creían que libertad
era tan sólo una palabra aguda
que muerte era tan sólo grave o llana
y cárceles por suerte una palabra esdrújula

olvidaban poner el acento en el hombre

la culpa no era exactamente de ellos
sino de otros más duros y siniestros
y éstos sí
cómo nos ensartaron
con la limpia república verbal
cómo idealizaron
la vidurria de vacas y estancieros

y cómo nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles

uno no siempre hace lo que quiere
uno no siempre puede
por eso estoy aquí
mirándote y echándote
de menos

por eso es que no puedo despeinarte el jopo
ni ayudarte con la tabla del nueve
ni acribillarte a pelotazos

vos sabés que tuve que elegir otros juegos
y que los jugué en serio

y jugué por ejemplo a los ladrones
y los ladrones eran policías

y jugué por ejemplo a la escondida
y si te descubrían te mataban
y jugué a la mancha
y era de sangre

botija aunque tengas pocos años
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides

por eso no te oculto que me dieron picana
que casi me revientan los riñones

todas estas llagas hinchazones y heridas
que tus ojos redondos
miran hipnotizados
son durísimos golpes
son botas en la cara
demasiado dolor para que te lo oculte
demasiado suplicio para que se me borre

pero también es bueno que conozcas
que tu viejo calló
o puteó como un loco
que es una linda forma de callar

que tu viejo olvidó todos los números
(por eso no podría ayudarte en las tablas)
y por lo tanto todos los teléfonos

y las calles y el color de los ojos
y los cabellos y las cicatrices
y en qué esquina
en qué bar
qué parada
qué casa

y acordarse de vos
de tu carita
lo ayudaba a callar
una cosa es morirse de dolor
y otra cosas morirse de verguenza

por eso ahora
me podés preguntar
y sobre todo
puedo yo responder

uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho de no hacer
lo que no quiere

llorá nomás botija
son macanas
que los hombres no lloran
aquí lloramos todos

gritamos berreamos moqueamos chillamos
maldecimos
porque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse

llorá pero no olvides


NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo


RETRATO DE VERDUGO CON LORO

Loro no me grites
loro callaté
por favor no abuses
de mi buena fe

no me desprestigies
eso no está bien
loro te lo advierto
por última vez

no lastimé a nadie
a nadie maté
y de todos modos
te recuerdo que

ése es un pasado
que no ha de volver
por algo los sabios
dijeron amén

sin embargo a veces
me pregunto quién
te habrá contagiado
todo ese desdén

loro bruto mira
que no me olvidé
de las viejas tretas
que fueron mi ley

así que no insultes
loro de cuartel
que si no te callas
te degollaré


sábado, 16 de mayo de 2009

Partido Patriotero (o PP)

Para todo aquél que se sienta muy español este es, sin género de dudas, su partido político o quizás sería más preciso decir: quien se sienta español por encima de absolutamente todo.

Esto no es nuevo y cierto es que, fiel a sus principios, que vienen a coincidir con las grandes e históricas preocupaciones de la derecha más ramplona (aquellos fantasmas de España que nunca parecen irse y que llevan al menos desde algo antes de los años veinte del reciente pasado siglo entre nosotros, en este caso, el "se rompe España"), el PP, como todos sabemos, se mostró muy molesto por el asunto del himno nacional, la Marcha Real; de hecho, se mostró más molesto que nadie y, como corresponde hacer a aquellos que aman España por encima de todas las cosas terrenales (porque, claro, luego vienen las divinas), ha sacado la capa, el antifaz y el arcabuz modernos (o sea, ha ido a los tribunales, en este caso deportivos) para pedir que se sancione al Atlethic de Bilbao y al F.C. Barcelona por la monumental pitada al himno nacional que, parece ser, "nos dan cohesión como Nación", según han argumentado en contra de toda evidencia, porque parece que la realidad es más bien la contraria y viene siendo así desde más o menos 1939.

Dejo a continuación la noticia aparecida en el diario deportivo SPORT:

"El PP ha instado hoy a la Real Federación de Fútbol Español (RFEF) a que sancione al F.C. Barcelona y al Athletic de Bilbao por la pitada de sus respectivas aficiones a los Reyes y al himno nacional durante la final de la Copa del Rey

En rueda de prensa, el diputado del PP por Melilla, Antonio Gutiérrez, ha dicho que aún está esperando "a que la RFEF sancione a los dos equipos, cuyas hinchadas protagonizaron un hecho tan insólito, vergonzoso y lamentable", y se mostró convencido de que si se hubieran coreado gritos xenófobos, "habría caído sobre ellos todo el peso de la Ley".

En ese caso habría "multa al canto a los dos equipos", ha dicho Gutiérrez, quien ha añadido: "no sé si para la RFEF tendrá más importancia que se tire una bengala que este espectáculo, que no sucede en ningún país democrático, y que después vimos en diferido omitiendo imágenes ya cocinadas para demostrar un falso afecto de los que allí estaban".

Según Gutiérrez, es "insuficiente" que tras este capítulo sólo se haya destituido al jefe de Deportes de RTVE, al recordar que durante el partido "se exhibieron pancartas contra la unidad de España, se lanzaron gritos delante del Rey impunemente y se han silbado los símbolos que nos dan cohesión como Nación".

Además, ha criticado que "se esté escondiendo el problema diciendo que eran unos pocos los que gritaban, ya que eran decenas de miles de personas las que coreaban de forma estrepitosa y silbaban los dos máximos signos que tenemos los españoles de unidad, que son la Jefatura del Estado y el himno nacional".

En opinión del diputado del PP, la pitada a los Reyes y el himno nacional es "una anécdota grave", pero es "un problema de fondo" y "una demostración mayoritaria de desafecto hacia los símbolos de unidad de España".

"Lo que ocurrió en Mestalla es el signo de lo que está pasando en la sociedad española", que es "la desvertebración de España como Nación", ha afirmado Gutiérrez, quien ha anunciado que, pese a la destitución del jefe de Deportes de RTVE, mantendrá su petición de comparecencia del director general del Ente Público en el Congreso de los Diputados."


Sólo me queda añadir un par de cosas. Para empezar, lo lamentable que parece que se compare pitar el himno con gritos xenófobos, muy coherentemente por parte del diputado Popular pero a mi entender de realidades incomparables, siendo sin excepción posible mucho más grave la segunda. Para terminar, si "lo que ocurrió en Mestalla es el signo de lo que está pasando en la sociedad española", sin ser yo un amigo de los independentismo catalano-vasco, y es "la desvertebración de España como Nación", pues igual debiera permitirse a esa supuesta (que yo no creo tanto) voluntad popular materializarse, ¿o es que la Una, Grande y Libre Nación Española está por encima de la voluntad popular?

Qué coincidencia, hace algo más de 70 años un tipo bajito, fofo, de bigote y con serios problemas de redacción y analfabetismo funcional opinaba idénticamente. Esperemos que esta vez, desde el norte de África, no vuelva a intentar ser salvada la unidad de la patria.

viernes, 15 de mayo de 2009

Pitar el himno o pitar al Rey

Yo lo del error humano ni me lo creo ni me lo dejo de creer. En este enlace los silbidos bien es cierto que se oyen menos de lo que pudieron oírse por TV3 (como fue mi caso), lo cual da una idea aproximada de lo tratado que puede ser que esté el sonido en diferido. Aqui, en cambio, se oye de modo bien distinto. La cara de Keita, jugador del Barcelona desde luego es un poema, como no menos sugerente resulta ser el patriota vasco que, mano derecha sobre el corazón, escuchó estoico y sin inmutarse por los alborotadores el himno nacional en lo que debió ser, supongo porque sino no me explicaría porqué razón enfocan a este hombre y no lo que parece ser fue la norma, esto es, los que silbaron, la ejemplificación de otros tantos aficionados…

Sea como fuere, aunque no parece haber muchas evidencias, salvo la de conceder un tanto gratuitamente el beneficio de la duda, de que efectivamente se tratase de un error humano, lo cierto es que himno fue, en mayor o menor medida, silbado. Pese a que los medios, una vez el hecho no ha podido ser escondido, apuntan casi al unísono al factor nacionalista-independentista como el detonante de los silbidos, parece contemplarse poco la otra posible variable que, dicho sea de paso, era la que apuntaba Joan Ridao, líder de Ezquerra Republicana de Catalunya: no se silbaba tanto el estatus legal de Catalunya y Euskal Herria como de la propia naturaleza del conjunto del Estado, esto es, la monarquía. La cuestión nacional en estas regiones desde luego amplificó la respuesta del público, pero poco más. Si no, no podría entenderse el escaso margen de representación de que gozan los grupos declaradamente independentistas tanto en los parlamentos regionales como en las Cortes, y no hay más que echar un vistazo rápido para ver que en ambas gobierna el PSOE (PSC y PSE) y, por ende, su proyecto político del conjunto del Estado.

Las sensaciones que deja este episodio es algo que, pese a los medios de comunicación que suelen prestarle nula at
ención al hecho tangible que pudo verse en la final de copa, viene apuntándose desde hace ya años, la de un sentimiento más o menos generalizado de no querer una institución tan atrofiada, arcaica, inoperante, innecesaria e injusta como la de la monarquía.

Pongo más que en duda que se silbara el Himno Nacional en tanto que nacional como en tanto que Marcha Real. Si el problema, a fin de cuentas, en esto como en otras cosas, suele reducirse a lo mismo, al daño que hacen las banderas.

Aquí un tema muy apropiado para la ocasión en dos versiones, igual algún día, quién sabe, podría ser el himno (aunque tiene un matiz católico un poco de otras épocas).

jueves, 14 de mayo de 2009

Más brutalidad policial

Como suele ocurrir por aquí por Barcelona, la brutalidad policial de los Mossos d'esquadra en sus actuaciones suele ir acompañada de una brutalidad desmedida aunque muy propia de los cuerpos de "seguridad" del Estado. Ayer, durante las celebraciones por el triunfo copero del Barça bien entrada la madrugada, sucedió una nueva carga de los mossos que, en esta ocasión y a diferencia de las tibias imágenes que pudieron recoger los medios durante los incidentes por las movilizaciones contra Bolonya, quedó notablemente bien registrada en este vídeo.

Esto es lo que pasa cuando, entre otras cosas, se bajan los requisitos (ya de por sí bajos) para entrar a formar parte de un cuerpo tan brutal como el de antidisturbios y dan autoridad, materiales y medios, a una panda de orangutanes que, por lo demás, saben hacer muy bien su trabajo.

viernes, 8 de mayo de 2009

64 años del más importante Día de la Victoria de la historia


En la imagen se ve al Mariscal Zhukov en la conmemoración en la Plaza Roja de Moscú, 1945. Detrás, tropas soviéticas con los estandartes ganados a los nazis.

martes, 21 de abril de 2009

República, guerra civil y tergiversaciones del "anticomunismo"


El otro día, con motivo del aniversario por la proclamación de la II República española, alguien me escribió un extenso comentario que creo debía tener una respuesta igualmente extensa por todo lo que en él se decía. Para los que no lo hayáis leído os recomiendo que lo hagáis, aunque sólo sea porque en caso contrario perderá sentido la lectura de esta entrada que viene a ser su respuesta.

Primeramente, nuestro autor se refería a la república como una “república liberal”, cuyo «sueño duró poco, puesto que el Frente Popular y su violencia revolucionaria fue, precisamente, lo que aniquiló a la segunda República en lo que tenía de democrática». Para empezar, habría que apuntar lo estricto que resulta el marco de tiempo que le concede al FP para acabar con el “sueño republicano liberal”. La república durará ocho años —contando los tres de guerra— y de ellos sólo cinco meses —más todo el período de guerra que poco puede computarse como período de legislación civil­— correspondieron al gobierno del FP. Extraño es, por tanto, que alguien pueda argüir la ruptura del consenso democrático a las candidaturas del frente antifascista.


Argumentaciones como que «la democracia no jugará ningún papel durante la guerra civil» sólo desconciertan, pues extraño es que en tiempo de guerra funcione el sistema legislativo habitual, pues se trata de un período de excepción constante. Creo que esto es de sentido común.


La lógica de la afirmación de la brutalidad frentepopulista obedece a lo que puede leerse más adelante, que «aquellos revolucionarios tutelados por Stalin habían hecho trizas la incipiente República liberal. Desde ese momento, la lucha se planteaba entre una opción totalitaria-revolucionaria y una dictadura autoritaria». A fin de cuentas a lo que me refiero es al casi diríamos institucionalizado anticomunismo.


La identificación entre Frente Popular y comunismo es casi directa. Por supuesto, la estrategia frentepopulista surgió, como es bien sabido, de los PC a través de su órgano internacional: la Comintern o IC. Pero es importante señalar el porqué de ello. Por sintetizar en lo posible, la IC había apostado, principalmente por influencias de su sección más importante e influyente, el KPD alemán, por la estrategia de “clase contra clase”. Este extremismo de izquierda que le llevó a identificar a los socialdemócratas como “socialfascistas”, lo cual era un error, pero que podía entenderse en un país en que el SPD negó sistemáticamente el apoyo o la alianza con los comunistas (a excepción, esto sí, de los niveles municipales, que no duraría, no obstante, más allá de 1924, año en que fueron sancionadas tales alianzas). El triunfo nazi en 1933 hizo replantearse a los comunistas esta estrategia, y fue en Francia el primer lugar en que lo hizo. Los “tres dramas del movimiento obrero” como los ha definido Geoff Eley de 1934 (Austria, Francia y Asturias) variaron decisivamente las estrategias obreras y los comunistas se decidieron por retomar la línea de alianzas con los socialistas tal y como la había teorizado Lenin, el Frente Único Proletario. Esto, que excluía a los partidos de derechas, fue lo que se vio alterado con el VII Congreso de la IC (el último), pues la estrategia de FP los incluía.


No creo que sea necesario hacer una retrospectiva de quiénes fueron los que auparon al fascismo al poder en aquellos lugares en los que lo tomó democráticamente (Italia y Alemania), principalmente porque considero que se da por sabido que fueron los sectores hegemónicamente económicos y las clases medias. Afirmar por tanto que Ortega y Gasset era un liberal democrático pues es un tanto arriesgado, debido principalmente a los escasos picos de democracia que en él se registraron que, sin ser fascista, no tuvo mayores inconvenientes en vivir toda su vida en la España franquista sin suponerle un contrasentido a sí mismo como lo supuso —aunque tardíamente— para hombres como Unamuno.


Los FP constituyeron, por tanto, la alternativa democrática al fascismo impulsada por la izquierda revolucionaria una vez que los comunistas y los socialistas más de izquierda comprobaron con los traumas alemán y austriaco la necesidad de hallar salidas electorales consensuadas, y por tanto democráticas no insurreccionales, al problema del fascismo. Como ha recordado Eric Hobsbawm en su libro Historia del siglo XX, «la lógica del antifascismo conducía hacia la izquierda».


Creo que no sólo carece de sentido la visión dada aquí por Cincinato de un FP que vino a romper el consenso democrático cuando fue la única opción política que vino a tratar de mantenerlo.


Condenar el totalitarismo soviético al tiempo que se afirma que «las dictaduras no son buenas, pero no deberíamos condenar al franquismo (…) puesto que libró a España de la revolución comunista (…) salvaba a España de algo mucho peor y la prueba la tenemos en el infierno comunista en el que han vivido los países del Este de Europa». Esto nos lleva a otro punto más bien ridículo de la historiografía más anticomunista y menos seria que puede que se haya escrito en nuestro país y a la cual hoy ningún profesor universitario serio —incluso no serio que yo conozca— defendería. La idea de una España satélite soviética es indefendible. Lo desarrollaré lo más brevemente que sepa.


La implicación soviética en la guerra civil: para empezar, pese a ser junto a México el único país en ayudar a la república y el único que lo hizo militarmente, no se decidió a ello hasta septiembre, una vez la URSS comprobó, con el Comité de No-Intervención, que las democracias europeas y EEUU no tenían interés alguno en ayudar a su homónimo que tenía desde luego mucho más en común con ellas que con Rusia. Fue entonces que se dio la ayuda militar a la república. ¿Por qué Stalin se niega en dar más ayuda cuando sabe que la guerra, en 1938, se sabe perdida y, sin embargo, concede una nueva e importante remesa de armamento pesado este mismo año que sabía que, además, la propia república nunca podría pagar cuando ya se le habían agotado todas sus reservas de oro? Porque en 1938 las democracias pactan en Munich con las potencias fascistas y con la Alemania nazi principalmente el reparto del suelo europeo que Hitler pretendía. Es en Munich que venden a Checoslovaquia y es en ese momento en que Rusia se da cuenta de que la próxima guerra no será contra Francia sino contra la URSS. Por esta razón envía una ayuda que ya no le será devuelta, porque el destino del mundo en ese momento se debatía en España.


La cuestión de España como “satélite” es disparatada. Primero porque como acabamos de ver, la URSS no tenía por preocupación a España como territorio al que “colonizar” o poner un gobierno “títere”, principalmente porque se encontraba exactamente en el lado opuesto del continente, por lo que a geoestrategia se refiere no tenía ningún sentido. En el plano económico no creo que haga falta explicar nada puesto que España no era un país siquiera un poco interesante (era uno de los más pobres de Europa y no disponía apenas de materias primas). Lo que realmente preocupaba a la Unión Soviética era el fascismo, por lo ya dicho; la explicación anterior puede completarse diciendo que de ser un país tan sumamente interesante para Rusia de seguro habría hecho un mayor esfuerzo en la guerra, y no porque el realizado fuera nimio, pues en nada lo fue, sino porque es bien sabido que Pascua (embajador de España en Moscú) e Hidalgo de Cisneros, hubieron de rogar a Stalin (que entonces no se reunía apenas con delegaciones extranjeras y Pascua tuvo varias entrevistas con él) una ayuda que fuere lo suficientemente grande como para suplir el aislacionismo al que el resto de países del mundo habían sometido a la república española.
Creo que el cartel puesto más arriba es en sí elocuente, primero por ser un elemento de propaganda puramente interno, esto es, para ser visto en España, y luego porque lo firma Izquierda Republicana, el partido de Azaña, partido burgués y, por ende, nada dudoso.

No creo que lo aquí apuntado sea nada que deba hoy día discutirse, ni mucho menos prestar atención a comentarios como el aquí respondido —principalmente porque no tienen mayor interés desde el punto de vista del historiador, pues es un debate más que superado que sólo se ve enturbiado por la tara del anticomunismo—, sin embargo, he decidido hacerlo por considerar que los no tan introducidos en historia puedan tener dudas al respecto, pues, lamentablemente, la opinión de nuestro amigo está más que extendida fuera de los márgenes del academicismo, hasta el punto de ser, en el sentido más gramsciano, la hegemónica.


Sirva esto para desacreditar las posiciones más retrógradas. ¡Salud!