lunes, 16 de abril de 2012

La pregunta sobre el bien

Da un paso al frente: oímos
que eres un buen hombre.
No pueden comprarte, pero el relámpago
que golpea la casa tampoco
puede ser comprado.
Mantienes la palabra.
Pero ¿qué dijiste?
Eres sincero, das tu opinión.
¿Qué opinión?
Eres valiente.
¿Contra quién?
Eres sabio.
¿Para quién?
No persigues tu beneficio personal.
¿Qué persigues entonces?
Eres un buen amigo.
¿Eres también un buen amigo de la gente buena?

Escúchanos: sabemos
que eres nuestro enemigo. Por ello
te pondremos frente al muro. Pero en consideración
a tus méritos y buenas cualidades
te pondremos frente a un buen muro y te dispararemos
con una bala buena de un arma buena y te enterraremos 
con una pala buena en la buena tierra

La pregunta sobre el bien (Bertolt Brecht)

sábado, 7 de abril de 2012

50 años de las huelgas de 1962 en Asturias


De la mina salgo, amigo,
de la mina, compañero.
Soy minero barrenero.
Van conmigo.
                                     (1934)
Como ayer contigo fui,
hoy contigo también voy;
que no sería quien soy
si no te siguiera a ti.

Mi mano y mi corazón,
¡contigo!, que Asturias grita,
como ayer: ¡Viva el Nalón
y viva la dinamita!
                                     Rafael Alberti
                                     (1963)

El nombre resonó
por los hondones
desiertos
de oscuras galerías.

España atravesó
de parte a parte.
La tierra recorrió
de orilla a orilla.

Asturias:
mar y monte.

Asturias: monte y mina.

Asturias:
no pudieron
-hambre, suplicio, muerte-
ponerte
de rodillas

                                    J. Corrales Egea

lunes, 2 de abril de 2012

De los problemas de la democracia capitalista y su superación


De la transición de la democracia capitalista a la comunista. Habla Lenin:

Antes, la cuestión planteábase así: para conseguir su liberación, el proletariado debe derrocar a la burguesía, conquistar el poder político e instaurar su dictadura revolucionaria.

Ahora, la cuestión se plantea de un modo algo distinto: la transición de la sociedad capitalista, que se desenvuelve hacia el comunismo, a la sociedad comunista, es imposible sin un "período político de transición", y el Estado de este período no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado.

Ahora bien, ¿cuál es la actitud de esta dictadura hacia la democracia?

Veíamos que el Manifiesto comunista coloca sencillamente, a la par el uno del otro, dos conceptos: el de la "transformación del proletariado en clase dominante" y el de "la conquista de la democracia". Sobre la base de todo lo arriba expuesto, se puede determinar con más precisión cómo se transforma la democracia en la transición del capitalismo al comunismo.

En la sociedad capitalista, bajo las condiciones del desarrollo más favorable de esta sociedad, tenemos en la República democrática un democratismo más o menos completo. Pero este democratismo se halla siempre comprimido dentro de los estrechos marcos de la explotación capitalista y es siempre, en esencia, por esta razón, un democratismo para la minoría, sólo para las clases poseedoras, sólo para los ricos. La libertad de la sociedad capitalista sigue siendo, y es siempre, poco más o menos, lo que era la libertad en las antiguas repúblicas de Grecia: libertad para los esclavistas. En virtud de las condiciones de la explotación capitalista, los esclavos asalariados modernos viven tan agobiados por la penuria y la miseria, que "no están para democracias", "no están para política", y en el curso corriente y pacífico de los acontecimientos, la mayoría de la población queda al margen de toda participación en la vida político-social.

(...)

Democracia para una minoría insignificante, democracia para los ricos: he ahí el democratismo de la sociedad capitalista. Si nos fijamos más de cerca en el mecanismo de la democracia capitalista, veremos siempre y en todas partes, hasta en los "pequeños", en los aparentemente pequeños, detalles del derecho de sufragio (requisito de residencia, exclusión de la mujer, etc.), en la técnica de las instituciones representativas, en los obstáculos reales que se oponen al derecho de reunión (¡los edificios públicos no son para los "de abajo"!), en la organización puramente capitalista de la prensa diaria, etc., etc., en todas partes veremos restricción tras restricción puesta al democratismo. Estas restricciones, excepciones, exclusiones y trabas para los pobres parecen insignificantes sobre todo para el que jamás ha sufrido la penuria ni se ha puesto en contacto con las clases oprimidas en su vida de masas (que es lo que les ocurre a las nueve décimas partes, si no al noventa y nueve por ciento de los publicistas y políticos burgueses), pero en conjunto estas restricciones excluyen, eliminan a los pobres de la política, de su participación activa en la democracia.

Marx puso de relieve magníficamente esta esencia de la democracia capitalista, al decir, en su análisis de la experiencia de la Comuna, que a los oprimidos se les autoriza para decidir una vez cada varios años ¡qué miembros de la clase opresora han de representarlos y aplastarlos en el parlamento!

Pero, partiendo de esta democracia capitalista -inevitablemente estrecha, que repudia por debajo de cuerda a los pobres y que es, por tanto, una democracia profundamente hipócrita y mentirosa- el desarrollo progresivo, no discurre de un modo sencillo, directo y tranquilo "hacia una democracia cada vez mayor", como quieren hacernos creer los profesores liberales y los oportunistas pequeñoburgueses. No, el desarrollo progresivo, es decir, el desarrollo hacia el comunismo pasa a través de la dictadura del proletariado, y no puede ser de otro modo, porque el proletariado es el único que puede, y sólo por este camino, romper la resistencia de los explotadores capitalistas.

Pero la dictadura del proletariado, es decir, la organización de la vanguardia de los oprimidos en clase dominante para aplastar a los opresores, no puede conducir tan sólo a la simple ampliación del democratismo, que por vez primera se convierte en un democratismo para los pobres, en un democratismo para el pueblo, y no en un democratismo para los ricos, la dictadura del proletariado implica una serie de restricciones puestas a la libertad de los opresores, de los explotadores, de los capitalistas. Debemos reprimir a éstos, para liberar a la humanidad de la esclavitud asalariada, hay que vencer por la fuerza su resistencia, y es evidente que allí donde hay represión, donde hay violencia no hay libertad ni hay democracia.

V. I. Lenin, 
"La transición del capitalismo al comunismo"
(El Estado y la Revolución)

jueves, 22 de marzo de 2012

"El PSOE no hará huelga"


La dirección socialista anuncia que los cargos institucionales del partido irán a trabajar

Diputados, senadores, parlamentarios regionales y todos los cargos representativos del PSOE deberán acudir a sus puestos de trabajo el día del paro convocado por los sindicatos.

El PSOE considera que las centrales sindicales tienen "motivos más que sobrados para convocar una huelga contra una reforma laboral profundamente injusta", según ha explicado en la Cadena SER Antonio Hernando, miembro de la Ejecutiva socialista. A pesar de ello, la dirección del partido anuncia que sus cargos públicos estarán en sus puestos de trabajo el 29 de marzo.

"Los partidos políticos no están para convocar huelgas", los paros son un "instrumento de los trabajadores y el movimiento sindical", señalaba Hernando que aclara que los dirigentes del PSOE sí podrán participar en las manifestaciones de protesta.

El dirigente socialista está convencido que la función de los cargos representativos es defender los derechos de los ciudadanos desde las instituciones "que es para lo que nos pagan", entre otras cosas, señala "presentando alternativas a esta reforma laboral tan agresiva"